En un tiempo donde la tecnología avanza cada segundo, los inventos emergentes remodelan como interactuamos con nuestros dispositivos. Invenciones que hace 10 años no eran viables, ahora pueden ser construidas por centavos.
El día de hoy nos centramos en dos tecnologías que han estado en el mercado desde hace más de dos décadas, pero han sido revitalizadas por un cambio en su presentación. Pongamos de ejemplo las eSIM. Antes tenías que tener la tarjeta física para hacer llamadas; hoy, transferir tu identidad virtual es increíblemente sencillo.
Ni hablar del Internet de las Cosas (IoT), una forma de interactuar con los dispositivos que está presente en casi todo lo que se fabrica hoy en día.
Entendamos lo que es el eSIM
A diferencia de las tarjetas SIM tradicionales que se insertan físicamente, una eSIM es un pequeño chip integrado directamente en la placa de circuito del dispositivo.
Este diminuto componente cumple la misma función que su equivalente físico: guarda de manera segura la información del operador móvil. Pero su gran ventaja es el aprovisionamiento remoto. Con una eSIM puedes cambiar de operador o actualizar tu plan digitalmente, sin cambiar nada físicamente.
Esta flexibilidad es clave para dispositivos que deben estar siempre conectados y que a menudo están en lugares remotos o de difícil acceso.
Por ejemplo, con un proveedor de eSIM de viajes en España, podrías trabajar desde Cataluña hasta Alicante sin ningún problema.
El Auge de la Internet de las Cosas
Cuando hablamos del Internet de las Cosas, nos referimos a la capacidad de ciertos dispositivos para conectarse entre sí mediante Internet, como los enchufes inteligentes que controlamos con Alexa o Siri.
En un mundo cada vez más interconectado, integrar esta tecnología se ha vuelto esencial para lograr las ventas deseadas.
¿Dónde convergen estas dos tecnologías?
Para conectarse a Internet, los dispositivos requieren conectividad, y eso es justo lo que proveen las eSIM. Imagina tener todos tus dispositivos conectados donde sea que estés.
Además, con eSIM los dispositivos IoT pueden recibir actualizaciones de red, configuraciones de seguridad y cambios de operador de forma remota gracias a las actualizaciones over-the-air (OTA).
Esto simplifica la administración de grandes flotas de dispositivos, reduciendo costos y eliminando complicaciones logísticas asociadas a las tarjetas físicas.
Ventajas del eSIM
- Flexibilidad y escalabilidad: Configurar 200 SIMs físicas no es tarea fácil. Con eSIM, todo puede hacerse mediante scripts, incluso de forma remota.
- Rentabilidad: Reducir la gestión física disminuye costos y tiempo de inactividad. Ideal para industrias que dependen del IoT.
- Seguridad: Al estar siempre conectadas, las eSIM permiten gestionar cifrado, autenticación y actualizaciones de forma dinámica.
Cómo se ve un futuro del Internet de las Cosas
No tenemos una bola de cristal, pero podemos imaginar:
- Conectividad en todas partes: Gracias al 5G (y lo que venga), se podrá conectar más dispositivos con menor latencia y mejor eficiencia.
- Integración con la IA: Los dispositivos aprenderán de nosotros, mejorando procesos y generando innovaciones en salud, industria o transporte.
Desafíos de integrar ambas
La integración eSIM + IoT trae muchos beneficios, pero también retos: compatibilidad entre redes, regulaciones, costos iniciales...
Con el avance tecnológico y la estandarización global, estas barreras se irán reduciendo. El futuro promete ecosistemas cada vez más inteligentes, conectados y eficientes gracias a esta combinación.